lunes, 15 de octubre de 2007

verdad incómoda y molinos de viento

(12ª parada)
"(...) Dios trajo al hombre a este paraíso para que lo cultivara y lo cuidase".

(Libro del Génesis, cap. 2: 15)

Hoy, 15 de octubre, es día de acción del blog, dedicado este año al medio ambiente. Dentro de muy pocos años, no quedará nada de ambiente (¡ni medio ni cuarto!) al que dedicar nuestra acción, si los acontecimientos siguen el curso actual. Es hora de ponerse las pilas de verdad...
Como es momento de actuar más que de hablar, dejo aquí tan sólo un par de reflexiones:

UNA.- Al Gore no llegó a la presidencia de los Estados Unidos, pero se le acaba de conceder el Premio Nobel de la Paz (2007), junto a la IPCC de la ONU, "por sus esfuerzos para construir y diseminar un mayor conocimiento sobre el cambio climático causado por el hombre y poner las bases para la toma de las medidas que sean necesarias para contrarrestar ese cambio". ¡Olé! Algo me dice que lo uno y lo otro hubiera sido incompatible. Quiero decir que o presidente o premio nobel, pero no los dos a la vez.
Quizás, la verdad más incómoda (haciendo referencia a su documental 'An Inconvenient Truth') sea que los votantes estamos abonados al masoquismo más estúpido, porque no dejamos de poner en las manos de unos gobernantes incapaces y desastrosos el poder que legítimamente nos corresponde. O bien, que las propuestas de éstos que más nos satisfacen son las que no tienen en cuenta para nada nuestras verdaderas necesidades.
¡Quién sabe! Pero creo que el presidente Al Gore no hubiera sido tan activista por la causa medioambiental. Demasiados intereses en contra...
Imaginaos al candidato que promete: "Subiré los impuestos para promover políticas de respeto al medio ambiente. Reduciré la industrialización contaminante aunque la economía se resienta...". (Éste no gana unas elecciones, seguro). Luego nos quejamos de que todo esté como está...

DOS.- ¿Quién ha convertido en sinónimos energías renovables y calidad ambiental? Lo digo por el poco respeto para el medio ambiente con el que se van implantando algunos parques eólicos en nuestro país. Ante todo, decir que estoy a favor de que aprovechemos la energía del viento como recurso útil que es en nuestra coyuntura: no contaminante e inagotable. Pero hay que ser cuidadosos, para evitar hacer mal con algo bueno. Entre las desventajas de los 'bosques de molinos' que pueblan nuestro país puedo contar:
- Fuerte impacto visual: Por sus características, precisa unos emplazamientos que normalmente resultan ser los que más evidencian la presencia de las máquinas (cerros, colinas, litoral). Su instalación genera una alta modificación del paisaje, lo que supone grave pérdida de calidad ambiental.
- Impacto sobre la avifauna: Principalmente por el choque de las aves contra las palas y efectos desconocidos sobre modificación de los comportamientos habituales de migración y anidación.
- Impacto sonoro: El roce de las palas con el aire produce un ruido constante, de modo que la casa mas cercana deberá estar al menos a 200 m. (43dB(A)).
- Posibilidad de alteraciones geológicas en zonas arqueológicamente interesantes.
Como todo en la vida, lo que no se hace con la cabeza es un desastre. Seguro que más de uno ha visto cómo el entrañable paisaje de su infancia ha sido alterado por esos gigantes con aspas. Ahora ya sólo existe en la memoria.
Sin embargo, parece que es el precio que tendremos que pagar por haber llegado demasiado tarde con una solución.

post scríptum:
Además de ser el 'día de acción del blog', hoy hace exactamente 3 meses que raindrop comenzó su viaje en close2u

jueves, 11 de octubre de 2007

chanson de tessa

(11ª parada)

“Los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni recibirán más recompensas; porque su memoria queda en el olvido.
Así como su amor y su odio y su envidia ya se han extinguido (...)”.
(Libro del Eclesiastés, cap. 9: 5-6)

Puedo asegurar que morí. Morí o me mataron, no recuerdo muy bien, aunque el resultado es el mismo. Y en el frío de aquella muerte busqué el calor de las palabras. Más vale una sola de ellas que mil imágenes. Sólo sirven las palabras. Palabras de formas, colores, olores, sabores, tamaños, temperaturas y tactos tan variados... Festival de palabras que llegarán a marchitar en este nicho de letras. Palabras de otro tiempo, que pertenecieron a lenguajes que se movían ágiles en mi mente; pero que el polvo acumulado ha cubierto de olvido. Palabras que fueron una voz. Palabras que construyeron poemas...

Chanson de Tessa

- Si tu meurs, les oiseaux se tairont pour toujours,
Si tu es froide, aucun soleil ne brûlera...
Au matin, la joie de l’aurore
Ne lavera plus mes yeux...
Tout autour de ta tombe, les rosiers épanouis
Laisseront pendre et flétrir leurs fleurs.
La beauté mourra avec toi,
Mon seul amour...


- Si je meurs, les oiseaux ne se tairont qu’un soir;
Si je meurs, pour une autre un jour tu m’oublieras.
À nouveau la joie de vivre
Alors lavera ton regard.
Au matin tu verras la montagne illuminée
Sur ma tombe t’offrir mille fleurs.
La beauté revivra sans moi,
Mon seul amour.


(De la obra teatral Tessa, de Jean Giraudoux, 1882-1944)

Una traducción aproximada:

- Si tú mueres, los pájaros callarán para siempre,
Si estás fría, ningún sol quemará...
En la mañana, la alegría de la aurora
Ya no lavará más mis ojos...
Alrededor de tu tumba, los rosales abiertos
Dejarán colgar y marchitar sus flores.
La belleza morirá contigo,
Mi único amor...

- Si yo muero, los pájaros no callarán más que un atardecer;
Si yo muero, por otra un día tú me olvidarás.
De nuevo, la alegría de vivir
Lavará entonces tu mirada.
En la mañana verás la montaña iluminada
Sobre mi tumba ofreciéndote mil flores.
La belleza revivirá sin mí,
Mi único amor.

Y raindrop vive ahora dentro de las palabras y persigue sueños disfrazados de liebre...


sábado, 6 de octubre de 2007

proezas de otra dimensión

(10ª parada)
"(...) para que, arraigados y cimentados en el amor, seáis plenamente capaces de comprender con los demás creyentes cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura (...)".
(Epístola de San Pablo a los Efesios, cap. 3: 17-18)

¿Qué sería de este viaje sin paradas? Después de varios días sin tregua no hay nada como un poco de calma, un respiro, un reencuentro (aunque sea breve) con los compañeros de camino.

Una preguntilla: ¿Habéis vivido alguna vez una situación surrealista? Solemos asociar “situación surrealista” con una ocasión en que las cosas no parecen responder a la lógica o razones que consideramos normales. En sí, el surrealismo es un movimiento artístico originado en el primer cuarto del siglo pasado: Digamos que el poeta André Breton, 'filósofo' del movimiento, profundizó en 1916 (año en que, además, conoció a Jacques Vache y a Guillaume Apollinaire) en las teorías de Sigmund Freud y Alfred Jarry, para, más tarde, en 1924, escribir el primer manifiesto surrealista. El término surrealismo (o superrealismo) procede del francés sur-réalisme, es decir, lo que está por encima del realismo. No pretendo extenderme ahora en los detalles de este movimiento, en sus figuras destacadas, en sus metas, sus obras, etc. Tan sólo traer hasta aquí la reproducción de un lienzo del genial pintor surrealista Salvador Dalí. Su nombre es “Crucifixión” y se pintó en 1954. Fue para mí toda una experiencia surrealista. Recuerdo que cuando estudié Álgebra y Geometría en los primeros cursos de la carrera de Arquitectura (curiosamente, la cita bíblica del comienzo aparecía, a manera de exordio, en el capítulo 3.2.- ‘Envolventes lineales. Bases. Dimensión’ del texto de Alsina y Trillas que figuraba en la bibliografía recomendada), este cuadro me había causado una honda impresión. Aquellas reflexiones matemáticas me llevaron a fijarme en la forma de la cruz que domina el cuadro, más protagonista que el propio crucificado. Verdadera cruz surrealista. Trataré de explicarme...

¿Quién no recuerda haber montado figuras poliédricas con cartulina en sus años escolares? Se pintaba el desarrollo de la figura en la cartulina ¡Ojo: sin olvidarse de las 'pestañas' para poder pegar las caras entre sí! Luego había que recortar. Después, doblar. Al final, pegar. Y el sólido estaba montado. Si quisiéramos hacer un hexaedro (o cubo), es fácil: ¡Todos los ángulos son rectos! Se puede hacer con una plantilla como la de la siguiente ilustración:


Se dibujan seis cuadrados pegados unos a otros. No tiene misterio.
Pero... y si le pido a un imaginario ser plano (de 2 dimensiones) que me monte el hexaedro con esta plantilla, ¿qué sucede? Pues que el pobre, limitado como está por su propio universo plano, nos dirá que no puede.

Bueno, ahora nos toca a los seres tridimensionales. La cruz del cuadro de Dalí es el desarrollo en 3 dimensiones de un hipercubo (un cubo o hexaedro de 4 dimensiones). ¿Y si nos decidimos a montarlo? En fin, nos va a pasar como a nuestro 'planito' camarada: ¡Parece imposible! No tenemos espacio para hacerlo.

¿Imposible? ¿Qué forma tiene nuestro universo? Esto se complica. ¿Es un universo esférico? ¿Es de geometría elíptica? ¿Es el de Albert Einstein, quien lo formuló como un hiperboloide de una hoja? Los fenómenos de curvaturas de la luz hacen suponer que los caminos más cortos en el espacio no son las líneas rectas a las que estamos acostumbrados en la Tierra. La gravedad es sumamente importante es este gran sistema. Las últimas (o penúltimas o antepenúltimas) teorías físicas, como la Teoría-M de unificación de todas las fuerzas que actúan en el universo, con sus cuerdas, supercuerdas, p-branas, d-branas,... de hasta 26 dimensiones espacio-temporales (en el caso de las cuerdas bosónicas), nos ponen ya en una situación tal de mareo que no se arregla ni con biodramina. Y es que pensar en 3 dimensiones es lo normal. Si añadimos el tiempo al espacio, podemos hablar de un espacio-tiempo de 4 dimensiones (al que estamos totalmente habituados). 5 dimensiones ya nos parecen impensables. ¡¡Pero 26...!! El asunto es que si hay zonas del espacio-tiempo con 5 dimensiones, en ellas podríamos montar nuestro hipercubo.

Al margen del farragoso y mareante planteamiento físico-matemático (que queda ahí, sin más), prefiero comentar brevemente esa experiencia surrealista a la que aludía anteriormente. Y que, a partir de ella, cada uno desarrolle el asunto en su cabeza como quiera.

Tengo la extraña sensación de que en nuestro mundo los hechos verdaderamente heroicos, las gestas realmente trascendentes, las hazañas de los personajes que han dado sentido a la existencia, parecen no acomodarse razonablemente. Es como si no encontraran un lugar. Como si fueran desarrollos de figuras geométricas que no podemos montar en nuestro espacio-tiempo. O como si pertenecieran al mundo de lo surrealista, como si habitaran en otra dimensión, por encima de esta realidad. Ya he mencionado en otras ocasiones pequeños detalles de quienes considero auténticos modelos: Teresa de Calcuta, Albert Schweitzer, Helen Keller y Anne Sullivan. Y hay tantos otros... Unos murieron arruinados y desgastados, otros fueron ignorados o (peor) perseguidos e incluso otros acabaron asesinados (¡qué decir de Mohandas Gandhi, Martin Luther King, Jesucristo,...!). Todos tuvieron un sueño y vivieron con él y por él. También supieron morir por ese sueño. A los ojos del resto del mundo pueden parecer unos perdedores. Pero sólo porque no vivieron para sí mismos. Porque entre sus metas nunca estuvo la satisfacción de sus propios intereses por encima de los ajenos. Porque no trataron de acumular riqueza y fama y gloria, sino generosidad y justicia y humildad. Porque sus actos de amor fueron totalmente desinteresados, aunque el riesgo de pérdida fuera muy alto. Porque dieron su vida por sus amigos (algunos incluso la perdieron y llegaron a dar también su muerte), que es la más grande demostración de amor.

Quizás el paso de los años vuelve a avivar la llama de los héroes de otro tiempo e incluso llegamos a considerarlos con admiración. Algunos, con peor fortuna, pueden seguir indefinidamente bajo sospecha. Otros son finalmente comprendidos y, con nuestro reconocimiento, recibidos en el panteón de 'hitos de la humanidad'. Pero la indulgencia de ahora no fue la que recibieron en vida. Ellos decidieron montar hipercubos, aunque no tuvieran espacio para semejante tipo de proezas.

domingo, 30 de septiembre de 2007

palabras perversas

(9ª parada)
"Una buena persona saca buenas cosas del buen tesoro que hay en su interior y una mala persona saca lo malo de su mal tesoro interior; porque de lo que abunda en el interior de cada uno es de lo que habla su boca".
(Evangelio según San Lucas, cap. 6: 45)
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Es el 14 de septiembre de 1964. Una extraordinaria mujer recibe el tributo civil más alto de su país: la Medalla Presidencial de la Libertad, que le es concedida por el presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson. ¿Quién es esta extraordinaria mujer? Desde su nacimiento, el 27 de junio de 1880, lleva una vida de lucha constante para superar sus circunstancias personales y para tratar de mejorar el mundo que le ha tocado vivir. Fue conocida como brillante conferenciante, entusiasta activista y sorprendente escritora, que desarrolló su carrera en clara desventaja: A partir de los 19 meses de edad, una "fiebre del cerebro" (ése es el diagnóstico de los médicos del momento) le priva permanentemente de los sentidos de la vista y del oído. Su nombre es Helen Keller. Su vida es un ejemplo de valor. Su condición de sordociega no le impidió graduarse cum laude a los 24 años, doctorarse en Filosofía, Letras y Ciencias, además de aprender varios idiomas. Tampoco fue obstáculo insalvable para que en 1920 se encontrara entre los fundadores de la Unión Americana por las Libertades Civiles, ni para que hubiera desarrollado una gran labor a favor de los sensorialmente discapacitados del mundo (algo que planteó como la meta más importante de su vida), ni para enfrentar la incomprensión y críticas de cierto sector de periodistas que inicialmente la habían elogiado, pero que empezaron a llamar la atención hacia sus incapacidades (para desprestigiar su labor) en el momento en que Helen Keller comenzó a trabajar activamente contra la explotación de las clases obreras.

Esta valiosa vida recibió el valioso impulso de otra valiosa mujer en el momento en que más lo había necesitado. Esa otra mujer cuyo nombre está fuertemente ligado al de Helen Keller (igual que sus vidas transcurrieron de la mano durante 49 años) es Anne Sullivan. La profesora de Keller también tuvo que superar una serie de circunstancias adversas, pero que no podrían mermar nada de su auténtica valía. Nació el 14 de abril de 1866 en el seno de una familia de muy escasos recursos, hija de un hombre iracundo y una mujer gravemente enferma de tuberculosis. A los 5 años de edad, Anne perdió la vista a causa de un tracoma. Finalmente, tras la muerte de su madre, fue abandonada por su padre a los 10 años para ser acogida posteriormente en el Perkins Institute para ciegos de Boston. Pasados varios años y después de ser sometida a dos operaciones con éxito, recuperó algo de visión y esto le permitió desarrollar nuevas tareas. Se graduó, obteniendo el título de honor, y a los 20 años le fue encomendada la educación de la niña Helen Keller. Al principio, debido a la pérdida de capacidad para comunicarse, Helen se mostraba incontrolable. Pero Anne Sullivan, trabajando con energía y paciencia, logró frenar la agresividad de su alumna a la vez que desarrolló un método de comunicación mediante signos combinados con el contacto de labios y garganta para poder sentir las vibraciones del sonido.

La vida de estas dos mujeres, siendo tan notable, no es más que una muestra del gran valor de tantas personas que en circunstancias similares han tenido que ir desarrollando su potencial.

El principal motivo que me ha llevado a traer estos trozos de historia hasta aquí es el interés que tengo en ser plenamente consciente del gran valor de cada vida, independientemente de qué envoltorio presente o de las limitaciones que le afecten. Me hacen daño las palabras perversas. Confío mucho en la utilidad del lenguaje como elemento de terapia mental. Estoy convencido de que nuestras palabras y nuestras ideas se influyen mutuamente y se retroalimentan: pensamientos congruentes pueden generar palabras congruentes, a la vez que las palabras congruentes influyen en la formación de pensamientos congruentes. Es como si las palabras actuasen como un cincel que va esculpiendo nuestro cerebro. Pero, en ocasiones, se pervierte el uso de las palabras con el consiguiente doble problema: pueden generarse ideas equivocadas a partir de las palabras o bien las ideas erróneas que ya existían permiten que esas palabras perversas arraiguen en el lenguaje y se acepten sin discusión. Es cierto que nuestro diccionario convierte en sinónimos términos como minusválido y discapacitado (o inválido e incapacitado). Pero es éste un uso pervertido y aceptado. ¿Cómo afecta a nuestro patrón mental asumir estas palabras como sinónimos sin rebelarnos contra ello? En mi ciudad, las zonas reservadas para estacionamiento de vehículos de personas que sufren discapacidad están señalizadas con el correspondiente disco prohibitivo sobre un cartelito que dice: "reservado minusválido". ¡Y me dan ganas de arrancarlos para que los sustituyan por otros que no mientan! No digo que no crea en la necesidad de reservar esas plazas (por supuesto), sino que quiero que el Ayuntamiento sea justo con todos sus ciudadanos y no cuestione el VALOR de las personas (especialmente las discapacitadas). ¿Acaso las personas discapacitadas son menos valiosas ("minus-válidas")? ¿Por qué les ponemos ese cartel? ¿Pretendemos creer que tengan menos derechos, aunque les entreguemos ciertas migajas que tranquilicen nuestra sensibilidad? En ciertos momentos y por ciertas causas, la rebelión contra lo establecido no es tanto un derecho como un deber. Y ésta puede ser una de esas oportunidades. Llega la hora de poner fin a una injusticia que puede estar viviendo en nuestra mente y en nuestro léxico. Ambos están conectados y ya es momento de darles el reposo de la coherencia.

Una breve historia antes de terminar: Un conferenciante trataba de explicar a su público el concepto del verdadero valor de las personas. Sacó de su bolsillo un billete costoso y preguntó: "¿Quién quiere este billete?". Todas las manos se levantaron. El orador estrujó el billete con fuerza, lo arrojó al suelo y lo pisoteó enérgicamente. Y preguntó: "Y ahora, ¿quién lo quiere?". Otra vez, todas las manos volvieron a levantarse.
Es fácil entender. Todos sabemos que el valor del billete no depende de que esté más o menos arrugado, más o menos sucio o estropeado. Su valor sólo depende de lo que es. Y si sabemos que esto sucede con un trozo de papel impreso, ¿no es más importante que lo tengamos claro cuando nos referimos a una persona?

Un periodista le preguntó en cierta ocasión a Helen Keller:
- ¿Hay alguna cosa peor que ser ciego?
- Sí - le respondió ella - : ¡Tener vista pero no tener visión!

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Dedicado, con todo mi cariño y respeto, a Álvaro, a quien he conocido recientemente en la blogosfera (Álvaro publica 2 blogs que se pueden visitar aquí: http://vozdealvaro.blogspot.com/ y aquí: http://de-que-depende.blogspot.com/. ¡No dejéis de hacerlo!).
Álvaro: por más 'arrugado' y 'pisoteado' que puedas llegar a sentirte, recuerda siempre que tú vales mucho, amigo.

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post scríptum:
ACTUALIZACIÓN
El Ayuntamiento ha retirado por fin los carteles "reservado minusválido" y ha dejado solamente los logotipos correspondientes para señalizar la reserva de plaza de aparcamiento para personas con discapacidad (sin más texto).
¡Algo es algo!

sábado, 22 de septiembre de 2007

adiós y hola

(sin parada)

Sigo marcha, sin detenerme, pero diciendo adiós y hola. Es lo que tiene este equinoccio: adiós al verano y hola al otoño. Y hoy, al menos hoy, el día y la noche tendrán una 'X' en la quiniela. Mañana será un '2' y la (¡deprimente!) goleada de la noche será cada vez mayor, hasta que acabe esta estación.

El otoño me trae extrañas sensaciones. Creo que en otoño he tomado las decisiones con los resultados más desastrosos en mi vida. Y, sin embargo, no es una época que me disguste. Todo parece más tranquilo después del frenesí veraniego, el tiempo parece ralentizarse a pesar de tener días más cortos, el clima se hace más suave ...aunque en esta ciudad fastidia bastante que empiece a hacer frío (pero eso es lo de todos los años, lo normal, y mal estaremos cuando el otoño sea más cálido que el verano...).

En fin,
¡adiós, verano!
...¡HOLA, OTOÑO! (¿qué me traerás este año?)

post scríptum:
¡Feliz primavera para todo el hemisferio sur!
(El sur también existe... ;D)

viernes, 21 de septiembre de 2007

"mellon"

(8ª parada)
"En todo momento ama el amigo,
Y es como un hermano en tiempo de angustia".
(Libro de los Proverbios, cap. 17: 17)

El título es sindarin (una lengua noble inventada por John Ronald Reuel Tolkien) y significa: "amigo". Los muy 'frikis' de El Señor de los Anillos (entre los que no me encuentro) saben que "mellon" era la contraseña (o, al menos, la pista) que permitía abrir desde fuera la puerta de Khazad-dûm, también llamado Moria. En las inscripciones de la puerta estaba la pista. ¡Era una frase fantástica!: "Di amigo y entra". Al principio, Gandalf el gris piensa que el sentido de esa porción de la inscripción es: "Amigo, si la sabes, di la contraseña para poder entrar". Pero es más sencillo: "Di: 'AMIGO' y entra". ¡'AMIGO' es la contraseña! Y ya está, sin segundas intenciones. ¿Eres amigo? Pues preséntate como amigo, y entra.

- ¡¡Ehh!! ¡¡A los de la mina!!: Aquí, un amigo. AMIGOOO

Supongamos que este humilde blog se pareciera (sólo un poquillo) a Khazad-dûm. La única contraseña que podría tener es: "amigo".
Gracias a todos los que, por la puerta de close2u, entráis en este blog con esa palabra en la boca. Gracias, amigos.
Siempre seréis bien recibidos.

No quisiera cerrar este post sin incluir un capítulo de "El Profeta" del escritor libanés Khalil Gibrán:


[DE LA AMISTAD]

Y un joven dijo: "Háblanos de la amistad".

Y él respondió:

"Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades.
Es el campo que sembráis con amor y cosecháis con agradecimiento.
Él es vuestra mesa y el fuego de vuestro hogar.
Porque os acercáis a él con vuestro hambre, y le buscáis sedientos de paz.

Cuando vuestro amigo os manifieste su pensamiento, no temáis el 'no' en vuestra cabeza, ni retengáis el 'sí'.
Y cuando él permanezca en silencio, que vuestro corazón no deje de oír su corazón.
Porque en la amistad, todos los pensamientos, todos los deseos, todas las esperanzas nacen y se comparten con gozo y sin alardes.
Cuando os alejéis de vuestro amigo, no sintáis dolor.
Porque lo que más amáis en él quizá esté más claro en su ausencia, igual que la montaña es más clara desde el llano para el que quiere subirla.
Y no permitáis que haya en la amistad otro interés que el que os lleve a profundizar en el espíritu.
Porque el amor que no busca más que la revelación de su propio misterio no es amor, sino una red tendida que sólo recoge la pesca inútil.

Que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo.
Si ha de conocer el flujo de vuestra marea, que también conozca su reflujo.
Porque, ¿qué amigo sería aquel que tuvierais que buscaros para matar las horas?
Buscadlo para vivir las horas.
Porque existe para colmar vuestra necesidad, no vuestro vacío.
Y haced que en la dulzura de la amistad haya risa y placeres compartidos.
Porque en el rocío de las cosas pequeñas, el corazón encuentra su alborada y se refresca".


Pronto nos encontraremos en otra parada de esta vertiginosa (¡para una tortuga!) carrera tras la liebre.

sábado, 15 de septiembre de 2007

¿actores o reactores?

(7ª parada)
"No te dejes vencer por lo malo. Al contrario, vence al mal por medio del bien".
(Epístola de San Pablo a los Romanos, cap. 12: 21)

En primer lugar, una advertencia: No me gustan demasiado las clasificaciones, categorías o todo lo que huela a eso. Pero creo que aquí es inevitable que cada uno llegue a etiquetarse de alguna manera (para bien o para mal). Así que afrontemos con honestidad la tarea de examinarnos a nosotros mismos. Ahora no es momento de pensar en cómo son los demás. ¡Hala, ya estáis avisados!

¿Por qué he dicho esto? Porque, por encima de clasificaciones que no llevan a ningún lado (negros-blancos, autóctonos-alóctonos, altos-bajos, guapos-feos, etc., etc., etc...), hay una que nos define bastante como personas: ¿somos actores o somos reactores?
- ¿Somos actores? Esto quiere decir que somos capaces de actuar (pensar, obrar, desenvolvernos, hablar, tomar decisiones,...), independientemente de las circunstancias que se nos presenten en la vida.
- ¿Somos reactores? Esto quiere decir que no hacemos más que reaccionar (responder a las actuaciones de otros), dependiendo de las circunstancias que se nos presenten en la vida.
Normalmente, todos somos actores y reactores, según la situación. Pero en las situaciones más importantes, donde más se necesita que seamos nosotros mismos, ¿qué somos? Ahí sólo podemos ser o lo uno o lo otro. Una combinación de ambas decantaría la balanza hacia el reactor, no nos engañemos.

Como tampoco soy amigo de dogmatismos, pero sí de ejemplos, traigo aquí un par de fábulas, en versión breve, cuyo protagonista (o coprotagonista) es un escorpión. Ese simpático animalito tan popular (estoy siendo irónico, porque no puedo ocultar mi aversión por todo tipo de arácnidos: escorpiones, arañas, ácaros diminutos o garrapatas ¡Cada uno tiene sus manías!):

Fábula 1
LA RANA Y EL ESCORPIÓN

Un escorpión necesitaba atravesar un río, así que le pidió a una rana que lo llevase al otro lado subido en su lomo. La rana se negó ante esa propuesta:
- Te conozco bien. Si te llevara, seguro que me picarías y me matarías.
El escorpión le responde:
- De ninguna manera. Porque si eso sucediera, yo me ahogaría y también moriría.
Convencida la rana, deja subir al escorpión a su lomo y comienza a atravesar el río. A mitad de la corriente, el escorpión picó a la rana. Ésta, herida de muerte, le dice al escorpión:
- Pero, ¿qué has hecho? ¡Ahora moriremos los dos!
El escorpión le responde:
- Lo sé, pero no he podido evitarlo. Es mi naturaleza.

Fábula 2
EL SABIO Y EL ESCORPIÓN

Un sabio maestro, que veía cómo un escorpión se estaba ahogando en una charca, decidió sacarlo del agua. Cuando lo estaba intentando, el escorpión le picó. A causa del dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó otra vez al agua. De nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el escorpión le picó. Un discípulo que lo había observado todo se acercó al maestro y le dijo:
- Perdone, ¡pero es usted terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua le picará?
El maestro le respondió:
- La naturaleza del escorpión es picar; pero eso no va a cambiar la mía, que es ayudar.
Y entonces, sirviéndose de la hoja de un árbol, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.

Espero que esté quedando claro el panorama. Normalmente, reaccionamos al bien o al mal. Pero, mientras que el bien nos estimula a ser actores, el mal nos acaba convirtiendo en reactores, si no somos capaces de superarlo. La rana fue un mero reactor que acabó bastante mal. Con la 'mente' ya predispuesta a que no se puede vencer el mal, queda indefensa a su ataque y sucumbe. Pero el sabio, conociendo que su propio presente está en sus mismas manos, decide vencer el mal (aunque duela) y lo consigue. La moraleja de la segunda fábula (que todavía no he puesto) es la siguiente:

No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño,
sólo toma precauciones.
Algunos persiguen la felicidad, otros la crean.

Ya sé que las fábulas no son la vida real y que habrá problemas más serios que sacar escorpiones de charcas. Aunque a mí esto ya me parece todo un reto... Pero quien decide ser (o dejar de ser) actor o reactor soy yo. Y nadie más que yo.


El otro día estuve en el 'museo de mi vida'. Ese día, sólo pude visitar una sala de retratos donde había dos ejemplares con un gran cartel sobre cada uno. Desde lejos, antes de ver las figuras, pude leer los carteles. Uno decía: "LA PERSONA QUE MÁS PUEDE BENEFICIAR TU VIDA" y el otro: "LA PERSONA QUE MÁS PUEDE PERJUDICAR TU VIDA". Fui a ver el primero. ¡Quedé desconcertado por lo que contemplé! Luego, con mucha curiosidad, fui a ver el segundo. ¡Quedé todavía más desconcertado! ¡Otro espejo!