miércoles, 18 de marzo de 2009

involución

(68ª parada)
“Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”.
(Epístola del apóstol Pablo a los Filipenses, cap. 4: 12)

Hay palabras que, dada la particular cosmovisión que se ha ido imponiendo en nuestra sociedad, no gozan de la mayor de nuestras simpatías. Es más, aun diría que son unas auténticas proscritas o que llegan a producir algún tipo de alergia emocional. Una de esas palabras está en el título. El pensamiento neodarwinista la ha convertido en una intrusa de la lengua. Otra palabra con matices similares sería arrepentimiento (es difícil encontrar hoy en día a alguien que diga: “me arrepiento de tal cosa”… lo normal es escuchar: “no me arrepiento de nada”) y que también está siendo desterrada por esa aversión a todo lo que suene a espiritual que se ha ido desarrollando con la previsibilidad y precisión de los movimientos pendulares. Y qué decir de otras palabras como regresión, retroceso y algunas más por el estilo... Es curioso, pero si yo dijera (simplemente) “volver”, esta palabra no produciría prácticamente ningún tipo de reacción. Ahora bien, “involución” o “arrepentimiento” no dejarían es ese estado de neutralidad a casi nadie. Y, sin embargo, el significado es casi el mismo: Involucionar, referido a un proceso biológico, político, cultural, económico, etc., significa retroceder, volver atrás. Y arrepentimiento es una palabra que tiene su correspondencia en la griega metanoia (algo más que un simple cambio de opinión o de forma de pensar), cuyo significado literal denota una situación en que, a lo largo de un trayecto, ha tenido que volverse del camino errado en el que se transitaba para tomar otra dirección correcta.

Bueno, y todo esto ¿a qué viene?

Simplemente, me encontraba ordenando mis libros, pasándolos de un sitio a otro (de la mesilla a las estanterías, de unas estanterías a otras…) y tuve la agradable sorpresa de reencontrarme con La metamorfosis de Franz Kafka. Tengo muy buen recuerdo de ese pequeño libro. Tan pequeño (en extensión) que me viene a la memoria haberlo leído completo por primera vez en las escasas tres horas del trayecto en tren de Coruña a Vigo (sí, en el regional que hace un montón de paradas). Es un libro que me gusta mucho aunque no he vuelto a leerlo con asiduidad como me sucede con otros libros que también me tienen enamorado. De él me queda, más bien, la idea interiorizada de que, en ocasiones, la mejor forma de avanzar es dando un paso hacia atrás. Es cierto que cada cual puede sacar su particular interpretación de la extraña historia que sucede con Gregor Samsa. Sin ir más lejos, buscando en la socorrida wikipedia, encontré esta frase: La metamorfosis es un relato abierto a múltiples interpretaciones, de hecho, en su libro The Commentator's Despair (La desesperación del comentarista) Stanley Corngold da cuenta de más de 159 interpretaciones. ¡Uf, casi nada! ¡Más de una por página impresa!
Y, como se dice tantas veces: la primera impresión es la que cuenta, lo que sí puedo decir es que, cuando cerré el libro después de esas pocas horas de lectura, tuve la sensación de que Kafka estaba delineando con una precisión admirable la estupidez del género humano cuando se resiste a avanzar dando un paso atrás. Lo que nos gusta complicarnos la existencia… Trataré de explicarme.
Antes de nada, si alguien no ha leído el libro y prefiere sacar sus propias conclusiones sin sentirse mediatizado por las ajenas, le recomiendo que se salte este post y, de momento, espere al siguiente. O, mejor, que lea el libro (que se lee rapidito) y genere sus ideas personales antes de volver aquí.
Siguiendo con La metamorfosis: No saco demasiadas conclusiones de un Samsa convertido en insecto y todas las cosas que le suceden (me parece anecdótico), excepto el hecho de que Kafka expresa cómo alguien puede sentirse oprimido y alienado por otras personas que ni agradecen ni aprecian ni se aprovechan realmente de su entrega voluntaria en vida. Pero es muy curioso ver todos los cambios que se producen en esa familia tras la muerte del insecto Gregor Samsa, y que están relatados en poquísimo espacio, en relación a la extensión total del libro (aunque para entenderlos hay que haberse leído el resto del relato, por supuesto). En pocas palabras: resulta que tenemos a la típica familia burguesa acomodada (cabalgando sobre una línea difusa que separa a los ricos de la clase media de los pobres de la clase alta) y que mantiene ese nivel de vida gracias a los ingresos que proporciona el esfuerzo de Gregor (que se siente como un auténtico esclavo para que su familia pueda vivir así), pero esto no les produce satisfacción porque ven continuamente amenazado ese estatus con la posibilidad de una caída hacia estratos inferiores y, por tanto, se sienten embarcados en una tensión, inquietud, frustración y desazón constantes. Y tanto es así que ni se muestran agradecidos con Gregor ni le expresan consideración por todo lo que hace por ellos. Sin embargo, sucede que al final desaparece el pobre Gregor (quien les proveía para sus vanidades) y, a partir de ahí, el cuadro que se presenta es mucho mejor. La familia vive con más alivio y entusiasmo, se dedican a tareas que les producen más satisfacción… y todo ello a costa de reducir sus pretensiones, de rebajar su inapropiado nivel de vida. En suma, de involucionar. Pero ¿era necesaria la muerte de Gregor Samsa para llegar a esa conclusión? ¿Por qué solemos situarnos casi siempre al límite de nuestras supuestas posibilidades? En fin… ya se sabe: quien más tiene, más quiere. Nunca un paso atrás. Nunca arrepentirse de nada.

¿Sabemos vivir en la abundancia y también en la necesidad? Eso mostraría verdadera sabiduría. Cuando las cosas van sobre ruedas, es muy posible que todos sepamos conducirnos con bastante pericia. Y, si no es así, tampoco se notan demasiado los fallos. Pero ¿y cuándo las cosas no vienen tan bien dadas? Alguien dijo: En los días de calma, incluso las veletas parecen tener personalidad. Estoy seguro de ello. Pero se desatan las tempestades y todos demuestran de qué pasta están hechos y sólo unos cuantos consiguen salir airosos.
Es posible que involución o arrepentimiento sean palabras que no caen muy simpáticas. Pero es muy posible también que se encuentren en todos los manuales básicos de supervivencia. Será porque quizás hayan salvado muchas vidas de la infelicidad crónica..

17 comentarios:

  1. Pablo de Tarso fue sin duda un gran hombre que más tuvo que ver con conversión que con involución, más con cambiar de camino que con volver al ya dejado.
    Pero eso no quita que ambas palabras estén muy cercanas en cuanto implican una metanoia para ser efectivas.
    Tienes razón en que involución, como arrepentimiento, son palabras injustamente desprestigiadas que se deben recuperar desde la humildad a que nos deberían obligar nuestras continuas meteduras de pata.
    Resulta revelador tu enlace de estas ideas con Kafka y su Samsa.
    Quizás todos debamos someternos a una metamorfosis para poder entendernos y saber cómo nos entienden los demás.
    Seguramente así aprenderemos a vivir en cualquier circunstancia en que la vida nos coloque, para lo cual entiendo necesario interiorizar lo que decía aquel lejano Agustín de Hipona:
    "No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita".

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  2. Hola, mi querido amigo. Antes que nada, veo que ya vuelvo a tener lectura para reflexionar un poquito. Esos zapatitos que has puesto arriba..., están monos, monos.

    Que, gracias por tu amistad, (y por "tragarte" mis 2 blogs- o lo que quiera que sean-)

    Y que te voy a leer como me gusta leerte, hoy que tengo tiempo (por S. José, claro), imprimiendo y leyendo despacito.

    ¿Qué más puedo decirte si no que te aprecio?, pero eso ya lo sabes.

    (Ah, Rain, a este comentario no me respondas, al que luego te comente sobre el texto sí).

    ResponderEliminar
  3. me da la idea que cuando el balance de pérdidas vs ganancias favorece a las primeras, es ahi cuando da alergia.. la familia de Samsa, por ejemplo, pierde aquel status tan apreciado al perder los ingresos que lo sostenian, pero gana en autonomia, en autenticidad en correspondencia a ellos mismos y eso pesa mas que lo perdido... Pero el sentimiento de perder sin ganancia compensatoria alguna arde y escuece. Y yo creo que es la asociacion de ese sentimiento a la involucion o a arrepentimiento lo que las hace palabras mortales.
    Personalmente creo que arrepentirse no tiene mucho sentido, pero no en abtracto, no, sino porque en mi diccionario personal significa no ser capaz de encontrar ningun punto positivo, ninguna posible ganancia, ninguna leccion-de-vida que permita crecer a partir de situaciones/acciones cuya direccion o ejecucion a resultado distinta a la que hubiéramos querido..
    O sea, si manejando atropello a un perro no es que no me de remordimiento o tristeza sino que creo que de nada sirve solo estar con el "oh, no debi distraerme cambiando la radio" o "si tan solo hubiera cedido el paso al auto de mas atras", etc. sino que mas vale concentrarse en lo positivo que se puede extraer de ahi: no distraerse, no acelerarse, ser mas amable al conducir, etc.. afin de aprender (entendido como la ganancia) una conducta que mejore nuestra (calidad) de vida asi como nos permita crecer (evolucionar).
    Hola Raindrop :)

    ResponderEliminar
  4. De verdad!!!!hoy me quedaria aquí...muy quietecita, leyendo y leyendo, van tres lecturas y en cada una, he sacado conclusiones distintas y cada cual, me ha gustado más que la anterior.Es un verdadero lujo leerte Rain, pero hoy éste escrito supera todo!!!yo que todo el día estoy con la involución jejejeje, y es que... estoy convencida que el ser humano está en plena involución y creo además, que esto es muy negativo....pero después de leerte, tal vez... pueda ser que, me tenga que plantear que este es un paso necesario hacía el cambio definitivo, hacía nuestras metamorfosis.
    A mi este libro, me gustó muchisimo y disfruté mucho también con su lectura, ahora probablemente, sacase otras conclusiones añadidas a tus reflexiones...tu entrada la uno a mi entrada de lo permanete y los cambios y...tengo para reflexionar todo el fin de semana.
    Los conceptos de ricos y pobres están muy claros, de involución y arrepentimiento también,de abundancia y necesidad idem, pero aparece el relativismo por el medio y ya nada está tan claro!!!!desde luego, yo pienso que estamos haciendo bastante mal casi todo...y que aún podemos evolucionar y tirar para adelante y más.........después de leer tu precioso texto, tus interesantisimas reflexiones.
    Buen finde primaveral, disfrutalo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Involución, eso me suena. Y tampoco es para tanto. Consiste en considerar superfluo lo superfluo e importante lo importante. Chupao.

    ¿Arrepentimiento? Si, pero..¿qué hay de la experiencia que sacas de los errores?

    Fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  6. Soy una de las que ha pasado de larga con Kafka, así que..creo conveniente..como ya dices, que lo lea primero.

    Sin embargo..asi de paseo por las palabras que expones..si de algo estoy segura es de la capacidad de adaptación del hombre, debe de ser de los posos de adaptación al medio ..sino..como se explica que sobrevivan miles de personas con nada? y cuando digo nada..es nada..y pese a eso..no pierden la capacidad de ser felices?

    Lo leeré un dia..aunque no es un libro que por el momento me conquiste.
    ;)

    un bico!

    and..welcome to the blogs!!

    ResponderEliminar
  7. Querido ybris, recibo con agrado tus puntualizaciones llenas de sabiduría y buen criterio. Es como dices.
    Por otra parte ya me conoces: trabajando como incansable hormiguita para devolver un poco de prestigio a ciertas palabras que han caído en desgracia. Para "malas palabras" ya tenemos otras más explícitas y que no dejan lugar a dudas acerca de sus intenciones. Prefiero no nombrarlas... brrrr
    un fuerte abrazo

    Yuria: Esperaré tu nuevo comentario, pero no me resisto a responderte a éste. ¿Acaso crees que me deja indiferente recibir tus palabras de cariño? Noooo, nada de eso :D
    Gracias mil.
    besos

    ¿Qué puedo decirte, P?
    En ese balance entre pérdidas y ganancias es muy posible que nuestra capacidad de elección también ponga parte del peso en uno de los dos platillos de la balanza. Otra cosa es que erremos en las elecciones (cosa que sucede muy a menudo: fíjate en el principio de la familia Samsa).
    Por otra parte (y te lo digo con humildad, que no soy nadie para meterme en estos berenjenales), creo que sigues siendo víctima de esa interpretación (inexacta y al servicio de otro tipo de intereses) de la palabra arrepentimiento, que el catolicismo ha explotado en demasía (persiguiendo 'esos intereses').
    Como inciso, recuerdo una escena en la película Spanglish en que la hija del personaje que interpreta Paz Vega (en plena conversación-traducción a tres bandas) le dice al personaje que interpreta Adam Sandler:
    - ¡Culpa! Sí, conocemos la culpa. Somos católicas.
    El sentimiento de culpa no es arrepentimiento. No se trata de sentir pesar y quedase ahí sin hacer nada. Ese sentimiento de pesar (que no es arrepentimiento) debería ser una especie de motor que posibilite el que se obre un cambio, una transformación (que sí es arrepentimiento). Si yo digo "oh, ah, qué imprudencia conducir temerariamente" y sigo conduciendo temerariamente, no ha habido ningún arrepentimiento, porque sigo haciendo lo mismo que antes.
    ajjaja vaya peñazo que te he soltado... y me dejo lo más importante para el final:
    No imaginas lo muchísimo que me alegra volver a leerte en tu blog. Para mí es todo un lujo :D
    besos

    Es cierto, Sara: ahora recuerdo haber leído en alguna ocasión en tu blog acerca de la involución que sufre nuestra sociedad en muchos aspectos.
    Y es posible que una "huída hacia atrás" sea el único camino para recomponer este desaguisado. ¡Quién sabe! Incluso es posible que sea inevitable.
    En cualquier caso, la evolución neodarwinista está llena de mutaciones (pero se ha demostrado que sólo un pequeñísimo porcentaje de las mutaciones son en sentido favorable), selección natural (= "la ley de la selva", de la que tanto nos quejamos) y cosas por el estilo. Demasiado azar y elementos de transformación no muy 'edificantes' (humanamente hablando, claro). Y, ya ves, evolución no se considera una 'mala palabra'. Será por los resultados. Pero si sólo atendemos a los resultados, puede que hasta involución deba ser considerada una 'buena palabra'. El tiempo lo dirá.
    Me agradan tus comentarios siempre tan entusiastas.
    besos

    Lo has conseguido, instigador. Has resumido en apenas una frase el sentido de todo el post. Genial. Te lo agradezco por el baño de claridad.
    Acerca del arrepentimiento, tranquilo, que la experiencia va añadida. Si no, ¿cómo se puede cambiar de camino conscientemente si vuelvo a partir de cero, olvidando por qué el camino que llevaba estaba equivocado? Sería una forma de repetir los errores indefinidamente (una especie de El día de la marmota jaja). O dejarlo todo en manos del azar, de manera que la libertad se vería mermada porque elegir se convertiría en algo trivial.
    un fuerte abrazo

    Aurora, algo me dice que, al fin, no te vas a leer el libro ;P
    Bueno, si te decides a pesar de todo, te aseguro que no te vas a arrepentir jeje
    Acerca de la cuestión que planteas... es muy complicada. En un par de párrafos puedo hablar de algo en general, pero quedarán fuera infinidad de casos particulares. En general, te podría decir que la felicidad personal no debiera depender de las circunstancias externas, pero cada caso particular es un mundo y no me atrevo a generalizar, por supuesto.
    Además, la mayoría de esas circunstancias no se eligen. Pero, ¿y qué pasa cuando alguien (como la familia Samsa) elige unas circunstancias que le hacen infeliz y desecha otras que le harían muchísimo más feliz? Ése era el asunto sobre el que pretendía reflexionar.
    Gracias por tus visitas, siempre tan deseadas :D
    besos

    ResponderEliminar
  8. Quizás mi inclinación últimamente hacia la psicología me hace llevar tu reflexión a mi terreno.Y entonces, necesito ampliar el concepto de la adaptación, sacarlo de lo económico para llevarlo a todas las circunstancias de la vida.
    Y me decía mi padre: "Algun día dirás qué razón llevaba mi padre", ya lo estoy diciendo. El me decia que supiera hacer de todo; si me hacía falta, lo hacía y si no, no, pero que supiera.

    No como dice el apóstol puedo presumir de saber vivir en la escasez, pero sí de saber afrontar un día de trabajo duro y un día de descanso. O de estar sola y estar acompañada. O de estar con unas personas o estar con otras. O de saber pasar una noche en un hotel de lujo y una noche en un hospital acompañando a un amigo.

    De "La metamorfosis" lo que más conozco es el fragmento de la transformación de Gregorio en insecto. Todos queremos evolucionar. Sin embargo, la involucuón que planteas puede ser positiva. Con el tiempo hemos podido conocer facetas de la vida más insanas y en ese caso, mejor volver a lo que quedó atrás, retomarlo con mayor implicación, mayor conocimiento y mayor convicción.

    Aquí estás tú de nuevo, ayudándome a reflexionar aquello que me conviene. (Qué grande eres!).

    ResponderEliminar
  9. Leí tu post por encima el otro día. Mal hecho porque no pude sacarle miga y me fui confusa y con un batiburrillo de palabras... Venía de vez en cuando con ese miedo a hincarle el diente y hoy ya no he querido posponerlo más, así que con un poco de tranquilidad y gracias al Google he ido leyendo tu post. Ya sabes la de cosas que desconozco…

    Cuando te pones así de filosófico sueltas reflexiones que cuesta digerir y te hacen pensar, darle vueltas... siempre me dejas la sensación de no darte la razón pero en general tus exposiciones son tan claras e hilas tus argumentos en una dirección nítida y bien planteada que al final debo desdecirme (en parte :-p).

    Es cierto que hay palabras con mala prensa como el arrepentimiento porque nos han enseñado que eso va unido a la culpa o porque la tenemos inconscientemente unida al fracaso (otra palabra de difícil tragadera); es cierto, también, que a veces arrepentirse, recular, dar vuelta atrás a los planteamientos es, como dice el dicho de sabios pero cuando alguien dice no me arrepiento creo que lo hace en el sentido de que, cuando decidió hacer algo en concreto fue porque debía hacerlo, porque sintió esa necesidad, porque era lo que tenía y creía que debía hacer, al menos es lo que me pasa a mi, que si miro hacia atrás digo que no me arrepiento de mis decisiones, eso sí, no siempre me gustan sus resultados y aplico otra de mis máximas: Hagas lo que hagas, digas lo que digas, apechuga con las consecuencias

    Puede que esto es lo que comenta el instigador, lo de aprender de los errores, de las decisiones mal tomadas, pero no arrepentirse de haberlas tomado

    Y juegas con el microcosmos personal-interior y su paralelismo con el mundo y la situación macrosocial (palabro que no sé si existe pero me ha quedado muy pofesional) que nos ha sobrevenido en estos últimos meses, la crisis y los replanteamientos de esas familias seudoburguesas (digo lo de seudo porque creo que nunca dejamos de ser proletarios queriendo ser más) cuando se dan cuenta que vivieron sobre sus posibilidades, posibilidades que eran falacias y que se dan cuenta ahora que se puede ser superviviente y ser feliz.

    Joer, con estos comentarios podría hacer un post y es que no puedo ser escueta pero… tú te lo has buscado! Jeje

    En conclusión, he disfrutado y sufrido un poco con tu post, debo darte la razón en un 60% y confesaré que no he leído La metamorfosis y no sé si lo haré...

    Ah! por último y ya para pasarme de líneas y terminar de dormirte, ayer ojeé un libro de poemas de Borges (traductor de Kafka cosa que desconocía) y encontré éste que transcribo y claro, me vino a la mente tu post:
    Ein Traum

    Lo sabían los tres.
    Ella era la compañera de Kafka.
    Kafka la había soñado.
    Lo sabían los tres.
    El era el amigo de Kafka.
    Kafka lo había soñado.
    Lo sabían los tres.
    La mujer le dijo al amigo:
    Quiero que esta noche me quieras.
    Lo sabían los tres.
    El hombre le contestó: Si pecamos,
    Kafka dejará de soñarnos.
    Uno lo supo.
    No había nadie más en la tierra.
    Kafka dijo:
    Ahora que se fueron los dos he quedado solo.
    Dejaré de soñarme.


    Besos filosóficos

    ResponderEliminar
  10. Para mi son palabras distintas, Rain... involución... y arrepentimiento... con significados y connotaciones.... que apuntan a realidades diferentes.

    La involución... pues ya se sabe.. nos guste o no, por mucho que se crezca y madure.. al final..involución.. total

    Y el arrepentiemiento implica y está muy relacionado con la conciencia.. para el que la tenga, ja, ja, ja.

    Y de Kafka.. no he leido mucho.. no se encuentra entre mis prefes.... salvo lo que estudias en la carrera..

    Además es tan intepretado y estudiado.. que al final no se sabe si es Kafka o la corriente y escuela que se creó en torno a él.

    Y por lo demás.. me encantaría que esta sociedad supiera acoplarse a tiempos "peores"... a tiempos de ahorro.. de retención.. de frenada... de cooperación... de equipo... pero no... parece que sea así... salvo que algún impacto emocional-social muy fuerte nos oblige a ello.

    Besos amigo y me gusta tu nuevo blog.... tan diáfano.

    ResponderEliminar
  11. Tienes mucha razon en hacer la distincion de dos cosas muy distintas. Afligirse no es arrepentirse. Y se da mucho mas lo primero que lo segundo. Hay muchas mas lagrimas que propositos de cambio a nuestro alrededor..

    Por cierto yo a veces me arrepiento de no decirle mas veces a la gente que aprecio su trabajo de blogueo, asi que te lo digo ahora, y te lo agradezco. Abrazos.

    ResponderEliminar
  12. Hola:
    Raindrop... Raindrop... Ya solo el título que escogemos para el blog o cualquier otra publicación dice mucho de lo que nos encontraremos y de nosotros mismos. Confieso que llevo una semana navegando por tus páginas y me ha encantado, de hecho cuando me quiero dar cuenta pueden haber pasado tranquilamente dos horas. No me decidí a escribir hasta hoy y no sabría decir con claridad porqué. He leído desde el 2007... así que ya pasaron muchísimas cosas por el camino. Veo que sois una pequeña gran familia y he de decir que me da cierta envidia (por supuesto sana), me gusta que se creen lazos positivos y verdaderos entre las personas, y por supuesto que en el ciberespacio también es posible. Muchas veces me pregunto como puede ser que hablando con alguien a través de una pantalla, en dos o tres líneas ya se nota si hay o no buena sintonía, pero no consigo dar con una respuesta convincente.
    Mi intención al escribir hoy es poner una patita para ver si poco a poco puedo tener cabida en esta casa. Es de los pocos blogs que me han emocionado leyendo alguna de las entradas... lo que me recuerda que, ¡vaya!, he dicho una pequeña mentirijilla de forma totalmente inconsciente que paso a confesar: No es la primera vez que escribo, es la segunda, lo que pasa que es en un post de hace mucho tiempo... cuando lo vi fue cuando me di cuenta de que definitivamente me había enganchado (en el mejor de los sentidos) y que no podía dejar de leer. Quizás lo encuentres...
    Yo cada cierto tiempo sufro un retroceso, me arrepiento de cosas y creo que la involución forma parte de la vida, aunque pueda sonar paradójico. Lo bueno es que cada vez logro salir a flote en menos tiempo y con secuelas menores. Las heridas de vez en cuando vuelven a sangrar, pero lo importante es que la cicatriz no duela demasiado.
    Anda que vaya rollazo solo para saludar... je,je.
    Un beso,
    Ana

    ResponderEliminar
  13. Lo sientoooooooooooooooooo siento no haber pasado antes... vaya Rafa.. sabes que a veces te digo que me dejas sin palabras, pues volvemos otra vez, me dejaste así.. si es que eres mu grande guapo..

    Pd;Te quedó genial el blog de verdad.
    un abrazo grande y perdona por mi ausencia.

    ResponderEliminar
  14. Yuria
    Desde luego que quedarse en lo económico (o en lo simplemente material) sería perder una oportunidad de rebuscar en valores y cuestionarnos la dirección de los acontecimientos de otro tipo (culturales, educativos, morales...). Imagina qué sucedería si nunca tuviéramos que confrontarnos con la realidad por miedo a descubrir que estamos equivocando el camino. Por ejemplo, en algo que te concierne: la educación. ¿Estamos mejor o peor que hace unos años? ¿Merecería la pena retomar antiguos planes de estudios o prácticas de enseñanza? etc... (ahí quedan las preguntas).
    Por lo demás, igual que existe la ecuación:
    síntesis = tesis + antítesis
    creo que también se da:
    progreso = evolución + involución
    Y si no se concibe así es, simplemente, porque la palabra "evolución" ha sido la gran privilegiada del neodarwinismo.
    Gracias por estar aquí :D
    besos

    Avellaneda
    Comentaba un amigo mío: Me encanta que no estemos siempre de acuerdo. Con la disensión se crece. El consenso adormece. De la disensión se sale crecido. Del consenso, creído. Por eso, cuando todo el mundo se pone de acuerdo para decirme que soy la repera, yo empiezo a pensar en qué he fallado. Y, en esto, siempre estamos de acuerdo :D
    Así que entiendo perfectamente que no coincidamos y valoro que me expongas tus argumentos para que también pueda enriquecerme con ellos (y ya sabes que no me importa la extensión :D)
    Sobre las "palabras del día" (sugerencia del chef ;P), he decidido defender a "involución" porque injustamente se la identifica con "estancamiento" (lo cual no es verdad: estancarse es detenerse, en la involución hay movimiento) y a "arrepentimiento" que, como señalas, se la hace equivalente a "culpa" o "sentimiento de culpa" (y ya ves que no es así).
    Sobre mis textos, tengo que confesar que a veces son (al menos pretenden serlo), en cierto modo, parabólicos. Utilizo un "tema-excusa" para abordar un par de asuntos (normalmente relacionados): uno evidente, de interpretación directa, y otro algo más oculto, como un juego de rasca-y-gana, donde hay que bucear por debajo de la superficie para encontrar el sentido. Es divertido. A veces recibo interpretaciones que ni siquiera había imaginado y eso me encanta :D
    Una cosa más: Gracias por el Borges kafkiano :D
    besos

    Estrella Altair
    Por supuesto que son palabras diferentes, que normalmente suelen aplicarse incluso en ámbitos distintos. Pero se trataba de explorar ciertas relaciones y sacar algunas conclusiones.
    Por ejemplo, como las que tú nos cuentas en tu oportuno comentario. Me gustan esos matices que añades :D
    Gracias por los elogios a la claridad del blog. Ahora la plantilla tiene la que a veces me falta a mí ;D
    besos

    samuel
    Precisamente tocas un punto clave en este pequeño debate que se ha organizado en torno a la palabra "arrepentimiento". Quien dice 'No me arrepiento de nada', supongo que está pensando más en que no va a soltar la lagrimilla por el asunto de que se trate (o que no se va a mostrar muy afigido y va a tratar de sacar lo mejor aun de la adversidad), que en llevar a cabo todas las acciones y cambios que sean necesarios para revertir una situación de desastre. De lo contrario, es que no está muy en sus cabales. Sin embargo, utiliza mal el lenguaje y da a entender algo diferente a lo que pretende.
    Sin duda, "arrepentimiento" es una palabra muy maltratada.
    Y te agradezco muchísimo tus amables palabras para conmigo. Es un placer recibir muestras de cariño como ésta. Gracias :D
    un fuerte abrazo

    Ana
    Hola, querida visitante :D
    Sí, éste es tu segundo comentario, porque recuerdo haber recibido hace unos días otro en el post donde celebraba el aniversario de Benedetti. Es imposible que algo que suceda en close2u se escape a mi atención ;D
    Aprovecho para agradecerte por ambos comentarios y por tus visitas. Gracias por demostrar también tu reciente "adicción" por este espacio en el que me gustaría que te sintieras muy a gusto.
    Es cierto que se va creando una familia con el transcurrir de escritos y comentarios, que se forjan amistades, se gozan vivencias... Es algo inexplicablemente maravilloso :D
    Me agradaría mucho que formaras parte de esta familia. De momento, volé hasta una ramita tuya en que posarme, pero no encontré asidero (¡y eso que tienes tu perfil creado desde el mismo mes que el mío!). Espero que te animes a publicar algo: ¡Tienes ya un lector seguro! :D
    Por otra parte, esa idea de evolución-involución como proceso es justamente una de las cosas que quería transmitir. Así que nada de "rollazo" jajaja creo que te has expresado a la perfección.
    un besazo

    Tormenta
    jajajaj Pero, mi niña, ¿desde cuando tienes que pedirme disculpas por las ausencias?
    Yo sé que estás cerquita (emocionalmente hablando, claro) y eso es lo importante. Además, también sabía que estabas con tu familia en esa "casa repleta" que nos describías. Y eso es muy importante.
    Gracias por tu visita, aún a pesar de las circunstancias. Ya sabes cuánto te aprecio :D
    besos

    ResponderEliminar
  15. aaa si que si, que si, que si... el catolicismo ha influido en el concepto de culpa y arrepentimiento que aprendi y que hoy me hacen mirar esas actitudes (definidas con ESE diccionario) con desconfianza.. y es que eso pasa cuando la ética se aprende a través de cierto tipo de educacion religiosa y se muestra el mundo con solo un punto de vista que tiende a hacernos creer, cuando somos niños, que es el unico que existe, tout simplement :)

    ResponderEliminar
  16. "el arrepentimiento es, como el mordisco del perro a una piedra, una tontería"

    F.Nietzsche

    ResponderEliminar
  17. P
    jejej algo así :D
    besos

    Gabriel Antón
    ya... ¿y qué iba a decir Nietzsche, si no?

    ResponderEliminar

Sin tu comentario, algo importante le faltaría a este post.

Gracias por mejorarlo :D